
|
Home sweet home![]() Hubo una época en que consideraba los Estados Unidos de America como mi hogar. Viví allí desde 1995 hasta el 2000. Mi idea original era establecerme allí, pero el destino quiso que mis planes se truncaran. Regresé a España a regañadientes, sólo porque se me acabó el permiso de trabajo. Tardé más de dos años en habituarme de nuevo a vivir aquí. Hoy en día no volvería allí ni aunque me pagaran un pastón. Razones: -No hay sanidad gratuita. -La matricula anual de una universidad regularcita cuesta 26.000 dolares al año. -Tienen de presidente a Bush -No tienen una verdadera democracia. Solo hay dos partidos y ambos están controlados por los grupos de interes económico. y la lista sigue... No me iría a vivir allí ni borracho.
La felicidadLa felicidad existe. La veo todas las mañanas al despertarme. La felicidad tiene ojos grandes y redondos, como redonda es también su nariz y sus cachetes y ese hoyuelo tan mono que a menudo se asoma en su mejilla izquierda. La felicidad escribe, inventa e imagina con "m" de magia; y cose machanguitos de fieltro. La felicidad brilla porque está hecha de fuego, un fuego que a veces quema, pero que sabe ahuyentar el frío. La felicidad hace tiempo que se me coló dentro. La siento en mis huesos, la respiro, la llevo en la sangre; me llena, me inspira infinitas palabras que nunca llego a pronunciar porque aún no se han inventado. La felicidad tiene nombre y apellidos y hasta un apodo: Gracie Lou. AgujerosLos dos, cada uno en nuestro agujero, escarbamos en busca de la verdad, pero sólo conseguimos cubrirnos de barro. Both of us, in separate holes, dug in search for the truth. But we only managed to cover ourselves with mud.
Below the radar![]() Hace cosa de un mes consulté el contador y vi que "Cartas desde el Bosque" había recibido 91 visitas aquel día. Sé que es una cifra más bien modesta, pero tratándose de este blog me parece una pasada. Lo lógico sería que no me visitaran más de 5 personas al día. Sinceramente, no entiendo como llega la gente hasta aquí. La mayoría de los blogs que tenían links al mío cerraron hace tiempo y no tengo por costumbre dejar comentarios en otros blogs. Soy de los que prefieren volar por debajo del radar de la blogosfera. No siempre he sido así. Hace casi 3 años, cuando abrí este blog, mi actitud era completamente distinta. Como toda persona que escribe, deseaba que me leyeran y nadie te va a leer si no sabe que existes. Así que lo primero que hice nada más colgar mi primer post fue ponerme a visitar blogs como un descosido y dejar comentarios por doquier. Tener un blog se me antojaba la manera perfecta de recibir criticas imparciales a mis textos, ya que la gente que me comentaba era en su mayoría desconocida. El problema es que esos desconocidos también buscan que se les visite, se les lea y se les comente, así que impera la diplomacia. Se exagera lo bueno y las opiniones poco halagadoras no suelen manifestarse. Siempre hay algún borde que vive para lo contrario, para sembrar discordia y resaltar solo lo malo, pero en general la blogosfera es un lugar no apto para diabéticos, porque tiene los niveles de azucar absolutamente disparados. Aclaro que no pretendo meter a todo el mundo en el mismo saco y que en el saco de los blogueros aduladores me incluyo a mi el primero; y por supuesto no tengo nada en contra del tono positivo que impera en los blogs; al contrario, creo que esta actitud proviene de un genuino sentimiento de camaradería. A fuerza de leer los posts y los comentarios de un grupo de personas, uno acaba por cogerles cariño. Es bonito ir conociendo, cachito a cachito, detalles de las vidas de esas personas, intuír lo que no te cuentan y compartir tus pensamientos y experiencias con ellos. La parte que no me gusta es la de sentirse obligado a visitar x número de blogs por el simple hecho de que ellos te visitan a ti. En mi caso, visitaba otros blogs por corresponder y por simple cortesía, pero he de admitir que también me motivaba inconscientemente el deseo de recibir comentarios. ¿A quien no le gusta que le cuelguen comentarios? Son un estupendo masaje para el ego. Es cojonundo volver a casa, conectarte al internet, abrir tu página y ver que tienes 30 respuestas a tu último post. A nadie le amarga un dulce. Lo que pasa es que ese dulce tiene un precio en minutos, u horas incluso. Llegó un punto en el que me leía diariamente más de veinte páginas que no me hubiera leído por iniciativa propia y me devanaba los sesos para colgar comentarios en posts que no me sugerían nada. Nunca escribí nada que no pensara o sintiera, pero en muchas ocasiones me reservé mi opinión cuando esta era negativa. Alcancé el agotamiento bloguero hace cosa de dos años y decidí tomarme unas breves vacaciones. A la vuelta me di cuenta de que mi actitud hasta el momento había contradicho mi forma de pensar. Anhelaba que la gente fuera sincera, pero a la vez pecaba de exceso de diplomacia en mis visitas a otros blogs. Esa es la razón por la cual ya casi nunca cuelgo comentarios en otros blogs, aunque los lea. Elegí ser consecuente, aunque eso significara volar por debajo del radar. Lost in translation Hablar noruego no me ha servido nunca de mucho. Lo uso de pascuas a ramos, cuando viene algún pariente de visita por Barcelona, o en alguna plumbea reunión del club escandinavo. Tan sólo una vez en la vida le he sacado partida al idioma de mis ancestros. Fue hace un par de años, cuando al destino se le antojó que mi casero le alquilara la habitación libre de mi piso a un noruego durante el verano. El vikingo en cuestión me cayó mal desde el primer segundo. Lasse -que así se llamaba- era bastante pijo y tenía esa actitud arrogante de la que suelen hacer gala sus compatriotas cuando se pasean por "el sur de Europa". El día que me lo presentaron, yo andaba con prisas, así que ni se me ocurrió decirle que hablaba su idioma. La siguiente vez que nos vimos, él se digirió a mi en inglés y este se convirtió automáticamente en el idioma oficial del piso. Como la química no era buena, nos hablabamos lo mínimo, y más por dejadez que por malicia fui aplazando la conversación en la que le contaría que había vivido un año en Oslo. Lasse era el compañero de piso más molesto que he tenido el disgusto de conocer. Tenía siempre tres o cuatro invitados que se quedaban a dormir en el salón día sí y día también, me cogían comida de la nevera, armaban jaleo hasta las tantas con la música a todo meter y encima se las apañaban para ocupar la ducha siempre que yo la necesitaba urgentemente. En más de una ocasión le transmití educadamente mis quejas a Lasse, pero le resbalaron, como si estuviera hecho de teflón. Un día se me colmó la paciencia y decidí tomar represalias, pero de una forma sutil. Estoy muy de acuerdo con eso que dicen de que "la venganza es más dulce cuando se sirve fría", así que obré en consecuencia. Esperé el momento adecuado: una tarde en la que Lasse y sus amiguitos estaban el salón charlando. Me dirigí a donde estaba sentado Lasse y delante de sus amigos, le dije que hacía cinco días que tenía el fregadero lleno de platos, que yo no era la sirvienta de nadie y me negaba a fregarlos, que ya eran mayorcitos para limpiar lo que ensuciaban. Se lo dije en tono firme, pero tranquilo, sin subir la voz y midiendo las palabras. En realidad me daba absolutamente igual que no fregaran los platos. Solo lo hice para crear el efecto deseado. Planté la semilla y me limité a esperar a que germinara. Me senté en la sala en medio de todos ellos, fingí leer un libro y agucé el oído. No tardaron ni dos minutos. Dando por hecho que yo no entendía su idioma, Lasse y sus amigos empezaron a despacharse a gusto en noruego. Me llamaron de todo menos bonito. Es la primera vez que me he divertido oyendo como alguien me insultaba. Me lo pasé de lo lindo escuchándoles. Dejé que cavaran bien hondo su fosa y aguardé el momento adecuado para darles la puntilla. Veinte minutos más tarde, seguían hablando de mi y yo seguía callado, aparentemente enfrascado en mi libro y ajeno a lo que hablaban. Uno de los ellos le preguntó a Lasse donde estaba el cenicero. -Está encima del mostrador de la cocina -dije yo, en un correcto noruego. Se quedaron helados. Durante lo que pareció una eternidad fueron incapaces de articular palabra. Pusieron cara de susto, cruzaron miradas -aquello parecía un tiroteo visual-, pero no fueron capaces de mirarme a mi. Finalmente hicieron como si nada hubiera ocurrido. Es algo que me esperaba. Odio generalizar, pero así son los noruegos. Eluden las confrontaciones como la peste. No se les da bien eso de ir de cara. A partir de ese día, Lasse y sus amigos fueron exquisitos conmigo. Mi piso parecía la sede de la competición olímpica de "hacerle la pelota a Woodsman". Se acabó el ruido, los hurtos de comida y el resto de los problemas. Lasse incluso me regaló una botella de vino al marcharse del apartamento al final del verano. Ahora que lo pienso tiene gracia, les tomé el pelo a esos noruegos a base de hacerme el sueco. :P Biciclismos Ciclicos![]() Me encanta ir en bici al trabajo. Es una de las pocas rutinas de mi día que no me pesa en lo más mínimo. Por muchas veces que recorra los 11 kilometros que separan mi edificio de la oficina, el trayecto nunca se me antoja repetitivo, más bien al revés, me gusta que mi trayecto diario esté adornado por cientos de pequeños detalles conocidos. Parte de ese familiar mobiliario matinal está compuesto por personas, cuyas caras voy reconociendo a fuerza de cruzármelas a diario. Un buen ejemplo es la pareja de mormones que me encuentro a eso de las nueve y cuarto a la altura de Tetuan, montados en sendas Bromptons de color verde oscuro y ataviados con su caracteristico uniforme. Ellos también se han fijado en mi, porque hace un par de semanas que empezaron a saludarme amigablemente al pasar. También está el guarda del Hotel Intercontinental, cerca de la esquina con Rambla de Catalunya, ese que tiene un aire con Shrek, por lo alto y fornido que es. El que no deja de sorprenderme es el viejito del Rottveiler. Es un hombre muy polivalente, cada día me lo encuentro en una actitud distinta. Le he visto sentado en un banco, leyendo un libro; de pie junto a su perro, con cara de resignación, mientras espera, bolsa en mano, a que el animalito deposite el regalito de turno; mirando un escaparate mientras se saca los mocos; soltandole obscenidades a un grupo de quinceañeras... cualquier día me lo toparé saliendo de un banco, corriendo con una saca de dinero a cuestas y la policía pisándole los talones.
No obstante, mi personaje matutino favorito es la pelirroja-pecosa-y- regordeta-de-las-coletas-estilo-Pipi-Langstrup. Me la cruzo con puntualidad germánica a las nueve y veinticinco, a la altura de la Universidad. Viene con cara de velocidad y pose ortopédicamente aerodinámica, pedaleando como si le fuera la vida en ello. El sudor le corre generosamente por las sienes y va dando unos bufidos dignos de Maria Sharapova. Parece sacada de un cómic de Francisco Ibáñez.
Hace cosa de un mes, pasé por la Universidad una mañana sin toparme con ella y me extrañó. Lo primero que hice fue mirar el reloj, dando por hecho que me había adelantado unos minutos con respecto a mi horario habitual, pero marcaba las nueve y veinticinco como siempre. Al día siguiente me encontré con el mismo panorama, y al siguiente lo mismo. Algo le había sucedido. No tardé mucho en plantearme el porqué de su ausencia y mi cabeza empezó a escupir una teoría detrás de otra, cada una más peregrina que la anterior. Quizás la habían seleccionado para el casting del factor X y había dejado su trabajo… o tal vez se había marchado a Canadá a conocer a su cybernovio, residente en Quebec, un muchachillo igual de pecoso y pelirrojo que ella al que le gusta coleccionar sellos… o a lo mejor le había saboteado la bici un exnovio resentido, que todavía no le había perdonado los cuernos que le puso.
Lo normal es que me hubiera quedado con la intriga para siempre, pero al destino se le antojó proporcionarme la respuesta al enigma hace apenas unos días. Iba yo tan tranquilo andando por el Paseo de Gracia, de camino a la Casa del Libro cuando me la encontré de frente. La pobre iba bufando como siempre, pero sin la bicicleta. Los bufidos se debían esta vez a la falta de costumbre de andar con muletas. Lucía una escayola toda pintarrajeada que le cubría desde el pie hasta la rodilla.
Que aburrida puede llegar a resultar a veces la realidad.
En fin… enigma resuelto: la chica se partió el tobillo y por eso no podía montar en bici. Hmmm.... aunque nunca se sabe... quizás le rompió el tobillo aquel exnovio despechado al que le puso los cuernos. 16/05/2007 22:57 Autor: cartas_desde_el_bosque. Enlace permanente. Tema: Cachitos de mi vida. Hay 2 comentarios. Basura Geste En estos últimos meses me ha tocado aventurarme en el mundo de los trabajos basura. Ha sido toda una experiencia. Todo empezó a finales de verano, cuando la úrgencia por ganarme las habichuelas hizo que aterrizara en una infame empresa llamada Grupo BF para trabajar de comercial. No entraré en detalles, pero cualquier descripción que pueda haceros de aquella galera llena de esclavos disfrazada de crucero, se queda corta. Tardé mes y medio en que la visión periférica me permitiera atisbar las cadenas que me ataban a los remos; pero al primer vistazo salí pitando. Pese a pagar la novatada y sentirme un tanto imbécil, decidí darle una segunda oportunidad a esto de ser comercial. Fue ante todo una decisión práctica, pues la mayoría de las ofertas de los periódicos eran de comercial. En esa ocasión tuve un poco más de suerte. Cambié el vertedero por una carnicería. Me explico: este nuevo trabajo tenía un buen salario, un excelente horario y la oficina estaba en el puro centro de Barcelona, a escasos 15 minutos de mi casa. Se había acabado eso de llegar a casa con los pies llenos de ampollas de tanto caminar, preocupado ante la perspectiva de pasar el día siguiente cojeando durante horas y agrandándome las ampollas; en el nuevo trabajo pasaba las ocho horas sentadito comodamente en mi mini-despacho. ¿Cual era la letra pequeña? La rotación. Creo que pocas empresas en esta ciudad reemplazan al personal con la rapidez con la que lo hacen en esta. Para que os hagáis una idea os diré que en Septiembre entramos unas 25 personas de las cuales solo quedamos 2 a día de hoy. Sí. Aunque parezca mentira sigo allí por las razones que enumeré antes: buen salario, buen horario... En los siete meses que llevo allí he visto como contrataban y luego defenestraban a más de 100 personas. Una vez más me abstendré de dar detalles. Solo os diré que nuestro producto es caro y difícil de vender, así que el que no vende dura menos en la empresa que un caramelo en la puerta de un colegio. Lógico. Mi situación me recuerda a menudo a la película Beau Geste, a la escena en la que John (Ray Milland) y su hermano Beau (Gary Cooper) están defendiendo el fuerte de la legión extranjera contra los ataques de los moros. El numero de atacantes excede en mucho al de los defensores. Después de cada oleada, John y Beau se buscan con la mirada, temerosos de que el otro no haya sobrevivido. Al final, tras una de las ofensivas, John echa un vistazo hacía el parapeto donde está Beau y descubre horrorizado que a su hermano le ha alcanzado una bala enemiga y llace muerto en el suelo. Había un compañero en la empresa con el cual hice muy buenas migas, mi Beau particular. Al igual que Beau, el también aguantó muchas oleadas; pero al final cayó, como el resto de compañeros. La diferencia entre la película y este trabajo es que en la ficción llegaban refuerzos y ahuyentaban a los moros. Aquí llegan refuerzos continuamente, pero la batalla continua y en cualquier le puede alcanzar a uno una bala. Y aún así, duermo tranquilo. Tengo claro que no voy a pasarme la vida en la legión extranjera. Buckets Full of Hope (Song) Buckets Full of HopeI gotta face the truth I’m wasting all my youth In you... alone. No matter how I try I’ll never catch your eye For real... not just on loan. And though you’ve never meant to play with me, I’m in too deep, I can’t afford to see. This fool, believes he’ll break the rules. One day I strayed off my path, And on my way I met your face, You do the math. I played stupid, Told you I was lost. "Where's the subway?" "Do you know how much it costs?" I bummed a smoke, I asked for tips, I stared intently at your lips And got your phone. It's been 3 years And I'm still alone. And though you've always been a friend to me I'm in too deep I can't afford to see. This fool believes he'll break the rules. And I set a trap, I planned my battle On a table full of maps, I did research on the things you like, And waited for the proper time to strike. I stole some kisses here and there. The further action led nowhere, Nowhere at all, Now I bang My head against the wall. And though you’ve never meant to play with me, I’m in too deep, I can’t afford to see This fool, believes he’ll break the rules. Like a fool, I float And with buckets full of hope I bail out this boat. After years and years of "cut" and "paste", Of lame attempts to cater to your taste, I’ve more than reached the time to quit, To pack my bags and flee this pit, And end this dance. Yet I’m here, Cause I still see a distant chance. And though you’ve always been a friend to me These blurry boundaries make it hard to see. This fool still thinks he MIGHT bend the rules. Que devaluado está el amor El amor anda un tanto devaluado ultimamente. ¿Qué cómo lo sé? Pues porque el diccionario de mi móvil no cesa de repetírmelo. Cada vez que le escribo un sms a mi novia y presiono las teclas: 2, 6 y 6 con la intención de despedirme conjugando la primera persona del presente de indicativo del verbo amar, el diccionario de mi móvil me informa que esa palabra no es ni de lejos su primera opción entre las combinaciones de letras posibles. En primera posición se encuentra la preposición "con", seguida muy de cerca por el sustantivo "año". La palabra "amo" -a pesar de que cuenta con dos significados- ocupa un decepcionante 5 puesto, precedida nada más y nada menos que por el poco glamuroso sustantivo "ano". En resumen, que esta sociedad va de culo.El ratoncito que se metió en un agujero![]() Visto el rotundo fracaso que ha tenido mi última canción (no me ha comentado ni mi madre), voy a probar algo distinto. Rebuscando entre mis archivos he encontrado mi primera composición. Como ópera prima no está mal, se nota que todavía no dominaba la guitarra, pero ya apuntaba maneras. En fin, que he descolgado "Set for Life", el archivo de MP3 que colgué ayer, y he puesto este otro en su lugar. Con todos ustedes, mi primera canción: "El ratoncito que se metió en un agujero". El que quiera escucharlo que haga click aquí Set for Life · (song)![]() For Denise ------------ Set For Life Many times I thought it rhymed, I even wrote in stone. It seemed robust, But then turned to dust, I found myself alone. And then you land, You take my hand, Show me the point of life. I look at you, It all comes true, I know I’m set for life. Searched for love, Yet found its moon. I thought I’d turned immune. Playful fate! It made me wait To hear the perfect tune. And so you land, You take my hand, Show me the point of life. I look at you, It all comes true, I know I’m set for life. It makes no sense To build a fence. I don’t fear the future tense. Let’s abandon all pretense. I know I’m set for life. ¿Y ahora qué?¿Y de qué coño escribe uno cuando se le acaban los conflictos? Goodbye, Blue Eyes · (Song)![]() For Anna, who taught me the true meaning of friendship. Goodbye, Blue Eyes Words missing, My heart is wishing you could stay. So many things to say Before you leave my side. I want to thank you for the ride, Thank for your smile, Thank you for the memories. Blue Eyes, You filled my days with wonder, You bore my many blunders, You kicked my ass at listening, And always, you were there, And you showed that you cared, And many things we shared. You gave me peace and then stole it. Games, sunshine, And songs of mine, And, my friend, you fall asleep again, We chat, we muse on life. How I wish it could last! This summer went so fast. I dread the day when you’ll be gone. Blue Eyes, You filled my days with wonder, You bore my many blunders, You kicked my ass at listening, And always, you were there, And you showed that you cared, And many things we shared. You gave me peace and then stole it. You gave me peace, and then stole it. Acerca del agua y el aceite![]() Para ser aceite hay que nacer oliva, de nada sirve ser voluntarioso vapor o calculador hielo. Quise trascender mi condición acuosa y tornarme en aliño de frescas y volubles ensaladas, pero solo logré freírme en su gélida verdura. Allá a donde iba, arrastraba mi carga de lípidos libros, que ya habían pasado mi página, o peor incluso, ni se la habían leído. Hasta que encontré a mi segunda parte de hidrógeno, mi mundo de oxígeno. Ahora me siento sólido y me evaporo, y me diluyo, y me concentro, y navego por un vasto océano de infinitas e irisadas gotas, donde el horizonte se pierde, pero el rumbo sabe a destino. Y encima tiene un mac![]() Y allí estaba yo, sintiendome invisible, supuestamente a salvo entre tiburones blancos de gafas empañadas y minuciosas scripts. Y ella fue a por mi, linterna en mano, dispuesta a levantar alfombras, a abrir ventanas, a mostrarme los planos de su hogar sin fisuras, sin muros, sin techo aparente, cimentado en la franqueza. Apostó con los ojos cerrados, porque se reconoció antes de mirar. Me enseñó a desaprender. Ahora paso los días articulando mi asombro, digiriendo mi entusiasmo, revolcándome en certezas antes impensables. Sí, ella existe, ¡y encima tiene un mac! |
El blog de Woodsman"I went to the woods because I wished to live deliberately, to front only the essential facts of life, and see if I could not learn what it had to teach, and not when I came to die, discover that I had not lived. I wanted to live deep and suck out all the marrow of life, to drive life into a corner and reduce it to its lowest terms, to know it by experience and be able to give a true account in my next excursion" (Henry David Thoreau)
Temas
Archivos
EnlacesOtrosMis blogs favoritos |